Documentos›Guías para familias›La entrada en Infantil
Elaborada por el Equipo Directivo del CDP Colegio San Agustín a partir del Proyecto Educativo y del Reglamento de Organización y Funcionamiento del centro.
Los primeros días: la adaptación es emocional, no de horario.
- En nuestro colegio el horario reducido se limita al primer día de clase. A partir del segundo, vuestro hijo o hija hace la jornada completa, de 9:00 a 14:00 h. La verdadera adaptación no está en el reloj, sino en las emociones: cada niño necesita su tiempo para sentirse seguro en un lugar nuevo, con adultos nuevos y sin vosotros.
- Es normal que llore al despediros, incluso durante varias semanas, y también que un niño que empezó tranquilo llore más adelante. Nada de esto significa que lo esté pasando mal todo el día: casi siempre el llanto cesa a los pocos minutos de entrar.
- Las maestras conocen bien este proceso y lo acompañan uno a uno. Si algo os preocupa, preguntadles; y confiad en que os avisarán si detectan algo que necesite vuestra atención.
La despedida: corta, cariñosa y sin volver atrás.
- Despedíos siempre. Marcharse a escondidas evita un llanto ahora, pero enseña al niño que podéis desaparecer sin avisar, y a la mañana siguiente se aferrará más.
- Una frase breve y la misma cada día ayuda mucho: “Te quiero, ahora vas a jugar con tu seño y a las dos vengo a por ti”. Un beso, una sonrisa y os vais. Alargar la despedida o volver a entrar porque llora prolonga el proceso.
- Cuidad vuestra propia actitud: los niños leen la inquietud de los adultos. Si os ven tranquilos y convencidos de que el colegio es un buen lugar, ellos lo creerán antes.
- Las familias acompañáis hasta la puerta de acceso de Infantil, donde las maestras reciben a los niños a partir de las 9:00 h. La recogida es a las 14:00 h; la puntualidad, sobre todo a la salida, es una fuente de seguridad enorme para un niño de tres años.
Autonomía: lo que podéis ir practicando desde ya.
- El control de esfínteres durante el día es necesario para empezar la etapa. Si todavía hay escapes ocasionales, no pasa nada: traed una muda completa en la mochila, con todo marcado con el nombre.
- Ropa cómoda y fácil de manejar: pantalones con goma, zapatos con velcro, nada de tirantes ni cinturones. El objetivo es que pueda ir al baño y vestirse con la menor ayuda posible.
- Dejad que coma solo, aunque se manche; que recoja sus juguetes; que suba y baje escaleras de la mano; que se ponga y quite la chaqueta. Cada pequeña conquista en casa se convierte en seguridad en el aula.
- Entrenad el desayuno de media mañana con lo que se llevará al colegio: que sepa abrir su recipiente y beber de su botella.
Rutinas y descanso.
- Un niño de tres años necesita entre 10 y 12 horas de sueño. Un horario de acostarse estable, sin pantallas antes de dormir, es la medida que más se nota en el colegio: el cansancio se traduce en llanto, irritabilidad y dificultad para jugar con los demás.
- Levantaos con tiempo para no salir de casa con prisas y gritos. Una mañana tranquila prepara un buen día.
- Al volver a casa, es probable que esté cansado, más sensible o incluso que “se desmonte”. Ha estado conteniéndose muchas horas; la casa es donde se relaja. Acogedlo, dadle un rato tranquilo y no le pidáis que os cuente todo el día en cuanto llega.
Cómo se aprende en Infantil.
- En Infantil se aprende jugando, manipulando, cantando, moviéndose y conversando. No esperéis fichas ni deberes: el trabajo de vuestro hijo es explorar, relacionarse y ganar autonomía, y eso es lo que evalúan las maestras.
- La evaluación en Infantil es continua y descriptiva, sin notas numéricas. Recibiréis información sobre cómo avanza en su desarrollo personal, en la relación con los demás y en los aprendizajes propios de la etapa.
- Los alumnos de cinco años ejercen de “hermanos mayores” de los de tres dentro del programa TEI (Tutoría Entre Iguales) del colegio. Es una ayuda real en la adaptación: vuestro hijo tendrá un compañero mayor que le acompaña y le da seguridad en el patio y en el aula.
La comunicación con el colegio.
- Educamos es el canal oficial del colegio con las familias: por ahí llegan las circulares, las autorizaciones y las comunicaciones de la tutora, y por ahí se justifican las faltas (desde el perfil del padre o la madre). Instalad la aplicación y revisadla a diario, sobre todo las primeras semanas.
- Podéis solicitar una tutoría a través de Educamos o del correo de la tutora; el horario habitual de atención a familias es el martes por la tarde. La puerta de entrada no es el lugar para conversaciones largas: en ese momento las maestras están pendientes de los niños.
- Contad lo que la maestra deba saber para entender a vuestro hijo: si ha dormido mal, si hay un cambio en casa, si tiene miedo a algo concreto. Cuanta más información, mejor acompañamiento.
- Rellenad con cuidado la ficha médica y comunicad cualquier alergia o necesidad. Recordad que en el colegio no se administran medicamentos salvo en los casos y con los requisitos que fija el protocolo del centro.
Lo que no conviene hacer.
- No comparéis a vuestro hijo con otros niños, ni en la adaptación ni en los aprendizajes. Cada uno lleva su ritmo, y los ritmos de tres años son muy distintos entre sí.
- No utilicéis el colegio como amenaza (“si te portas mal, se lo digo a la seño”) ni como premio negociable. El colegio debe ser un lugar suyo, no un castigo.
- No alarguéis las pantallas por las tardes para “compensar”. A esta edad, lo que más necesita después del colegio es juego libre, movimiento y vuestra compañía.
Textos según las Órdenes de 30 de mayo de 2023 por las que se desarrolla el currículo de Educación Infantil, Educación Primaria y Educación Secundaria Obligatoria en Andalucía